Redes y ventas
Qué publicar en las redes de tu emprendimiento: 4 pasos para crear contenido
El sistema que uso para tener el contenido pensado antes de sentarme a publicar, y dejar de improvisar todos los días.
Por Male De Santos · Rincón de Ideas · · 6 min de lectura
Abrís Instagram. Sabés que tenés que publicar. Apretás el +.
Y recién ahí empezás a pensar qué subir.
Terminás agarrando otra foto de un producto, escribís «disponible, consultas por privado», y al día siguiente volvemos a empezar.
Casi nunca el problema es que no tengas nada para contar. El problema es querer pensar, crear y publicar en el mismo momento.
Te muestro cómo lo hacemos en Rincón.
¿Qué es contenido de valor?
Arranquemos por acá, porque hay una confusión grande: contenido de valor no significa dar tutoriales gratis. No tenés que enseñar todo lo que sabés para que te sigan.
Algo aporta valor si a la persona del otro lado le sirve: porque le enseña, le da una idea, le saca una duda o la ayuda a decidir.
Si hacés papelería para cumpleaños, puede ser mostrar qué entra adentro de una milk box, con cuánto tiempo conviene encargar, un pedido completo armado o en qué papel hacés las cajas.
Nada de eso es un tutorial. Y todo le sirve a alguien.
Antes de pensar qué publicar: ¿para quién?
Esta es la parte que más cambia el resultado.
Poné que vendés papelería para cumpleaños. La que te va a escribir tiene estas dudas antes de decidirse:
- ¿Qué productos puedo combinar?
- ¿Qué cantidad necesito?
- ¿Con cuánto tiempo tengo que encargar?
- ¿Qué pongo adentro de las sorpresitas?
- ¿Cuánto sale?
- ¿Cómo hago el pedido?
Ahí tenés seis contenidos. Sin inventar nada.
No pienses solo en lo que vos querés mostrar. Pensá qué necesita saber la que te podría comprar.
Paso 1. Anotá ideas, sin pensar todavía en reels
Te cuento lo que hago yo, y lo tomo como parte de mi trabajo, no como algo que hago si me sobra tiempo.
Me pongo un día en el calendario. Ese día tengo que estar tranquila, sin mil cosas en la cabeza. Me voy sola a mi lugar de trabajo, me llevo los mates, pongo música y agarro papel y lápiz.
Y anoto. Todo lo que se me cruce.
Todavía no pienses en formatos. No arranques por «necesito tres reels», porque ahí te trabás. Arrancá por: ¿qué tengo para contar?
Cosas que podés anotar, hagas cajitas, stickers, sublimados o souvenirs:
- Cómo elegís el papel o el material para un producto
- Qué recomendás según la edad del cumpleañero
- El detrás de escena de un pedido
- Algo que te salió mal y cómo lo resolviste
- Cuánto tiempo lleva hacer un producto
- Qué productos quedan lindos juntos
- Esa duda que te preguntan siempre
Paso 2. Preguntate para qué sirve cada idea
Este es el paso que más me ordenó todo, y el que antes me salteaba.
Antes de decidir si va a ser un reel o un carrusel: ¿qué quiero lograr con esto?
- Enseñar: explicar algo o sacar una duda.
- Inspirar: mostrar una idea, una combinación, una temática.
- Conectar: el detrás de escena, cómo trabajás, un día tuyo.
- Generar confianza: los materiales, las terminaciones, un pedido entregado.
- Vender: qué hacés, qué incluye, para quién es y cómo se encarga.
El problema no es vender en redes. El problema es que absolutamente todo lo que publicás sea «comprame».
Si querés profundizar, en la masterclass de cómo vender productos para eventos trabajamos bastante el tema.
Paso 3. Recién ahora elegí el formato
Con el tema y el objetivo definidos, decidir cómo contarlo es lo fácil. Y acá va lo que más trabajo te ahorra: una misma idea puede convertirse en varios contenidos.
Tema: «3 cosas que saber antes de encargar papelería para un cumple». De ahí sale un reel, un carrusel, historias con encuesta y una respuesta guardada de WhatsApp.
No hacen falta 365 ideas distintas por año.
Nosotros hacemos esto mismo. Un solo tema, combinar colores, vive en cuatro lugares: un artículo del blog, un círculo cromático para descargar, una guía de colores gratis y un video.
Cuatro piezas, y todas de la misma familia: ahí ayuda tener tus colores y tipografías definidos.
Paso 4. Calendario y producción por bloques
Ya tenés idea, objetivo y formato. Ahora, cuándo.
No te voy a decir que publiques cinco veces por semana: cada emprendimiento tiene sus tiempos. Podés arrancar con tres, por ejemplo lunes algo que enseñe, miércoles el proceso de un pedido y viernes una pregunta frecuente. Es solo un ejemplo.
Y ahora lo que de verdad cambia todo: producí por bloques.
Si hoy vas a grabar, grabá varias cosas de una. Si preparaste un producto para fotos, sacá todas las tomas que puedas. Si te sentaste a escribir, dejá varios textos listos.
Después programá lo que puedas, con la herramienta que uses en cada red. Lo importante es que el contenido ya esté hecho antes de que llegue el día.
Y después mirá qué funcionó
Sin volverte loca con las métricas. Alcanza con mirar: ¿lo guardaron? ¿lo compartieron? ¿te contestaron las historias? ¿te llegaron consultas?
Y algo que me costó entender: si un tema funcionó, podés volver a hablar de él. Cambiale el formato, profundizalo, respondé la pregunta que quedó dando vueltas.
Un ejemplo completo
- Idea
- Cómo elijo el papel para una caja.
- Objetivo
- Enseñar y generar confianza.
- Reel
- Tres papeles distintos y cómo se comporta cada uno.
- Historias
- Preguntar cuál usan ellas, con encuesta.
- Carrusel
- Las tres opciones, con sus pros y contras.
- Después
- Anotar qué preguntaron. Si preguntaron el precio, ahí tenés el próximo contenido.
10 ideas para arrancar mañana
- El detrás de escena de un pedido, desde que llega el mensaje hasta que lo entregás.
- Antes y después: la mesa llena de recortes, y después el pedido armado.
- Cómo elegís el material y por qué ese y no otro.
- Un error que cometiste y cómo lo resolviste.
- La pregunta que te hacen siempre, esa que ya contestaste cien veces por privado.
- El proceso acelerado, de la hoja en blanco al producto terminado.
- Dos opciones comparadas, para que puedan elegir.
- La historia detrás de un pedido: para quién era y qué te pidieron.
- Qué incluye un producto o un combo. Si tenés catálogo, mostralo.
- Con cuánto tiempo hay que encargar. La duda que más pedidos destraba.
No necesitás despertarte con una idea brillante
Necesitás un sistema: anotar, elegir para qué sirve, decidir el formato y organizarlo. Nada más.
Y cuanto mejor conozcas a la persona del otro lado, más fácil se te hace saber qué contarle.
Porque las redes no son solo una vidriera donde apoyamos productos. Son el lugar donde alguien te descubre, aprende con vos, ve cómo trabajás y empieza a confiar. Y algún día, cuando necesite lo que hacés, se acuerda de vos.
Con esto ya podés organizar qué contar. Si lo que te cuesta es Instagram entero (qué formato usar, cómo ordenar tu perfil, qué mirar después de publicar), tenemos un curso donde lo vemos desde cero.
Contame: ¿qué es lo que más te cuesta a la hora de publicar?
Male.