Diseño e impresión
RGB vs CMYK: qué modo de color usar para diseñar e imprimir
Por qué el color de la pantalla no siempre es el que sale del papel, y qué conviene hacer según dónde termina tu diseño.
Por Male De Santos · Rincón de Ideas · · 5 min de lectura
Estás haciendo un diseño divino. Encontraste el rosa, el celeste, el violeta. Lo mandás a imprimir, sale la hoja y decís: ¿qué pasó acá?
¿Dónde está mi rosa?
Es de las cosas más comunes que hay, y de las que más hojas de prueba nos hizo gastar.
Antes de pelearte con la impresora, conviene entender una cosa: la pantalla y la impresora no arman los colores de la misma manera.
¿Qué es RGB?
Son las siglas de Red, Green, Blue. En criollo: rojo, verde y azul. Es el modo de todo lo que tiene pantalla.
¿Por qué esos tres? Porque la pantalla arma los colores con luz: mezcla esas tres en distintas cantidades y de ahí salen todas las demás. Con las tres al máximo ves blanco; apagadas, negro.
RGB → lo voy a ver en una pantalla.
¿Qué es CMYK?
Cian, magenta, amarillo y negro. Son las cuatro tintas que usa la impresión de proceso.
Acá no hay luz: hay tinta sobre papel. Y funciona al revés que la pantalla: cuanta más tinta ponés, más oscuro se pone.
CMYK → tinta sobre papel.
Que vayas a imprimir no significa que tu archivo tenga que estar sí o sí en CMYK. Depende de dónde y cómo imprimas, y es la parte que más se malinterpreta.
¿Cuál uso? Depende de dónde termina el diseño
Si termina en una pantalla (redes, web, una invitación digital), trabajás en RGB y listo.
Si va a una imprenta, ahí sí entra CMYK: preguntales qué necesitan, porque cada una tiene sus requisitos.
Y si imprimís en tu casa, seguí en RGB. Enseguida te cuento por qué.
El mismo diseño, dos formas de mostrar el color
¿Y si paso todo a CMYK sale igual?
No. Y acá quiero corregir algo que en la versión anterior de este artículo estaba mal explicado.
Pasar a CMYK no hace magia.
Primero, porque ni RGB ni CMYK son un color fijo. Adobe lo aclara en su documentación: el rango exacto de colores de cada uno cambia según el programa y el dispositivo.
Y segundo, lo importante para nosotras: si imprimís en una inkjet hogareña, convertir a CMYK no ayuda. Esas impresoras esperan RGB y hacen la conversión ellas, con sus propios perfiles. Adobe recomienda dejar que la impresora maneje el color, sobre todo si no estás metida en el tema.
CMYK es para la imprenta. Para imprimir en tu casa, quedate en RGB.
El papel cambia el color más de lo que creés
Y hay algo que mueve el resultado muchísimo más que el modo de color: el papel.
Imprimí el mismo rosa en fotográfico brillante, en mate y en opalina: van a salir tres rosas distintos. El brillante lo levanta, el mate lo baja, la opalina absorbe de otra manera.
Sumale la impresora, la tinta y la configuración: ya tenés cuatro cosas moviendo el color además del modo.
Por eso hicimos algo que sigo recomendando muchísimo: imprimir tu propia guía de colores. Ves cómo salen los tonos con tu combinación de impresora, tinta y papel, y después elegís mirando eso y no la pantalla.
Video Cómo hacer tu propia guía de colores para imprimirHacé una prueba chiquita antes
Tenés un cumple entero en rosa. No imprimas el pedido completo para enterarte después de que no era ese rosa: imprimí una hojita primero.
Sobre todo si cambiaste de papel, de tinta o de impresora, o si el color tiene que ser uno muy puntual. Es una hoja contra veinte.
Resumen rápido
- Diseño para pantalla → RGB
- Impresora de casa → RGB, y dejá que la impresora convierta
- Archivo para imprenta → preguntales qué modo y perfil necesitan
- Color muy específico → hacé una prueba impresa
3 errores comunes
- Esperar que pantalla e impresión se vean idénticas. Una usa luz y la otra tinta. Nunca van a ser exactamente iguales.
- Convertir a CMYK creyendo que eso soluciona todo. No soluciona, y en impresión hogareña suele complicar.
- Imprimir el pedido entero sin prueba cuando el color importa.
No te pelees con la impresora todavía
Primero entendé que la pantalla y el papel trabajan el color de maneras distintas. Después hacé pruebas con tus propios materiales.
Con el tiempo vas a conocer re bien cómo responde tu impresora con tus tintas y tus papeles, y vas a llegar a ese rosa con muchas menos hojas de prueba. Si todavía no lo hiciste, empezá por tu guía de colores: es lo que más disgustos me ahorró.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que usar RGB o CMYK para imprimir?
Depende de dónde. En una imprenta van a pedirte CMYK con un perfil determinado, así que preguntales antes. En tu impresora de casa conviene quedarte en RGB y dejar que el driver convierta: las inkjet están pensadas para eso.
¿Por qué los colores se ven distintos cuando los imprimo?
Porque la pantalla arma el color con luz y la impresión con tinta. Hay colores brillantes que se muestran con luz y no se reproducen exactos con tinta. Además influyen la impresora, la tinta y el papel: el mismo rosa no queda igual en opalina que en fotográfico.
¿Cómo cambio el modo de color en mi programa de diseño?
Se elige al crear el documento nuevo, antes de diseñar. En Illustrator y Photoshop está entre las opciones del documento. Y ojo con Canva: descargar en CMYK está solo en la versión Pro.
Contame: ¿te pasó lo del color que no era?
Male.