Herramientas y materiales
Qué herramientas necesitás para empezar en papelería creativa
Plegadoras, guillotinas, troqueladoras, cúteres de todos los tamaños… frená. Para empezar alcanzan tres herramientas que seguro ya tenés en tu casa. Te contamos cuáles son, qué suma comodidad después, y qué puede esperar tranquilo.
Por Male · Rincón de Ideas · · 8 min de lectura
Cuando descubrís la papelería creativa querés comprar TODO 😂. Ves una plegadora, una guillotina, una troqueladora, un cúter circular… y de repente parece que para hacer tu primera cajita necesitás montar una fábrica.
Spoiler: no. Nosotros trabajamos en eventos infantiles desde 2015 y arrancamos con tres herramientas que teníamos en casa — una de ellas, una regla que se usa casi todos los días desde entonces. En este artículo te contamos qué necesitás de verdad para empezar, qué herramientas te hacen la vida más fácil cuando ya estás produciendo, y cuáles pueden esperar sin culpa.
1. Primero: ¿qué querés hacer?
Antes de mirar una sola herramienta, contestate esto: ¿qué querés fabricar? No necesita lo mismo alguien que va a hacer cajas que alguien que quiere hacer toppers, golosinas personalizadas o invitaciones.
El concepto que ordena todas las compras que vienen: no compramos herramientas porque existen; las compramos porque nos resuelven algo que necesitamos hacer. Con esa vara, la lista se achica sola.
2. Las tres herramientas con las que empezás hoy
Si estás arrancando de cero, esto es todo lo que necesitás:
- Cúter. Corta, y además tiene un superpoder escondido: con la parte de atrás de la cuchilla podés marcar los pliegues. Dato de taller: en Rincón hay plegadora… y Male igual prefiere plegar con el cúter.
- Tijera. La que tengas en tu casa. En serio, la de la cocina sirve para arrancar.
- Regla. Cualquiera. La que usamos casi todos los días nos acompaña desde 2015.
Con esas tres herramientas ya podés emprender en eventos. Todo lo demás que vas a ver en este artículo ahorra tiempo o suma comodidad — pero ninguna es requisito para empezar.
¿Querés ver todas las herramientas en la mano, con sus diferencias y trucos? Este es el video del que nace esta nota:
Las herramientas, una por una. Las básicas, las cómodas y las anécdotas de cada una, mostradas en el taller de Rincón.
3. Las que te hacen la vida más fácil
Cuando empezás a vender y la producción crece, estas herramientas ahorran tiempo de verdad. Ninguna es urgente: cada una entra cuando su tarea se vuelve repetitiva.
Para cortar mejor
El cúter de precisión es genial para cosas finitas y chiquitas (las cuchillas se cambian — y conviene tirar las gastadas antes de que se mezclen con las nuevas). El cúter rotativo, acompañado de la regla, va perfecto para cortes largos. Y si cortás mucho, una guillotina: en Rincón preferimos las de hoja rotativa antes que las de palanca, y las que tienen cabezal intercambiable te dejan renovar solo la cuchilla en vez de comprar todo de nuevo.
Tijeras: de la más simple a la buena
Empezá con cualquiera, y cuando entre la primera platita, invertí en una buena. En el taller conviven las tres tijeras chinas baratísimas que siguen andando desde el principio (tip heredado: cuando se desafinan, cortá un poquito de papel de aluminio y vuelven a la vida) y una tijera buena que Male pintó de rosa… para que nadie se la lleve de la mesa 😂. Mención especial: la tijera de flecos, que corta cinco hilitos de una y ahorra muchísimo tiempo en piñatas y golosinas personalizadas — aunque todo eso también sale con tijera común, solo que más lento.
Una regla que te cuide los dedos
Cualquier regla sirve. Pero si vas a invertir, buscá una antideslizante y con protección para los dedos. Esto no es teoría: en Rincón, armando un maletín de fotos, un corte con la regla común terminó en tres puntos en un dedo. Desde que está la regla con tope, no se cortó nadie más.
Círculos, esquinas y agujeros
Para círculos hay escalera completa: la tijera de siempre, el cúter circular (bueno para círculos grandes, no para chiquitos), el cortador giratorio que apoyás y girás, y las troqueladoras de círculos — las preferidas del taller, con una contra: son caras y cada una corta una sola medida. La troqueladora de esquinas redondea puntas y para tarjetería queda preciosa. Y para agujeros: la pinza sacabocados (banderines, tarjetitas con hilo) o una perforadora de ojales con dos medidas, que en Rincón se compró para agendas y terminó usándose para todo.
Pegar, plegar y abrochar
La pistola encoladora es de las principales herramientas del taller — y acá sí vale invertir: las muy baratas se queman (lo aprendimos quemando varias 😅). Para plegar existe la tabla de plegado, que deja un doblez hermoso, aunque a Male nunca le agarró la mano y volvió al cúter con regla; los corrugadores chiquitos suman textura en golosinas personalizadas. Y la abrochadora de brazo largo aparece cuando encuadernás libretas y el abrochador común no llega al centro de la hoja.
4. Las máquinas pueden esperar
¿Y el plotter de corte? ¿La laminadora? ¿Las guillotinas grandes? Un dato que dice todo: todo lo que se muestra en el video de herramientas está cortado y armado a mano. Un plotter puede ser una herramienta increíble, pero no es sinónimo de papelería creativa: con moldes, cúter, tijera y regla se hace muchísimo.
Las máquinas entran cuando la producción crece y una tarea repetitiva te está comiendo las horas. Si querés conocer ese mundo para saber qué existe (sin comprar nada todavía), acá lo recorremos entero:
El tour de las máquinas. Impresoras, plotters, laminadoras y todo lo que fue llegando al taller de Rincón con los años — y por qué ninguna hizo falta el primer día.
5. ¿Y la impresora?
Si ya tenés una impresora en tu casa, primero probá con esa. Y si no tenés, podés empezar imprimiendo en una gráfica: así arrancamos nosotros, y el costo de cada impresión lo pagás recién cuando ya tenés el pedido.
Cuando llegue el momento de comprar la tuya, no vayas a ciegas: tenemos una guía completa sobre qué impresora comprar para hacer candy bar.
6. Ejemplo real: quiero hacer una Milk Box
Bajemos todo a un producto concreto. Para tu primera Milk Box necesitás:
- El molde del producto
- Papel del gramaje adecuado
- La impresión (tu impresora o la gráfica)
- Cúter, tijera y regla para cortar
- El mismo cúter (por la parte de atrás) para marcar los pliegues
- Un adhesivo: pegamento o pistola encoladora
¿Necesito un plotter? No necesariamente. ¿Una guillotina profesional? No necesariamente. ¿Una plegadora? Puede ser cómoda, pero el cúter con regla pliega perfecto — de hecho es lo que se usa en Rincón. Primero el producto, después la herramienta. Y para el doblez prolijo, tenemos 3 técnicas para plegar papel.
¿Querés ponerlo en práctica hoy? Descargá gratis este molde de caja y armala con las herramientas que ya tenés en tu casa.
Y si además de armar querés aprender a diseñar tus productos desde cero, en el curso Canva para Eventos se diseñan y arman justamente bolsas, milk box, pochocleras, tarjetas y más, con herramientas sencillas y Canva gratuito.
7. 5 errores al comprar herramientas
- Comprar todo antes de saber qué vas a hacer. Primero el producto, después la herramienta.
- Creer que el precio decide solo. Las tijeras baratísimas del taller siguen andando después de años… y una cortadora de flecos de imitación no cortó nada nunca. Lo que decide no es el precio: es cuánto la vas a usar y qué tarea resuelve.
- Comprar una herramienta porque la ves en todos lados. Que esté de moda no significa que tu producción la necesite.
- No pensar cuánto la vas a usar de verdad. Una troqueladora hermosa que corta una sola medida puede quedar juntando polvo.
- Olvidarte de que se puede hacer a mano. Casi todo sale con las básicas; la herramienta especial solo lo hace más rápido.
8. Empezá con lo que tenés
No esperes a tener todas las herramientas para empezar. En Rincón se empezó con tres cosas que había en casa, y cada herramienta nueva llegó cuando una tarea concreta la pidió — la tijera de flecos cuando las piñatas se hicieron muchas, la regla con tope después del susto, la pistola buena después de quemar las baratas.
Uno siempre quiere comprarse todas las herramientas porque siente que las necesita. Pero casi todo se puede hacer con lo básico: por ahí lleva un poquito más de tiempo, y está perfecto.
Elegí qué querés hacer, usá lo que ya tenés, practicá, vendé — y dejá que sea tu propio trabajo el que te diga qué herramienta comprar después.
¿Y si después de leer esto seguís mirando herramientas y pensando «bueno Male, ¿pero esta la compro o no?» 😂? Tenemos una masterclass exactamente para eso: qué herramientas, materiales y papeles convienen según el momento de tu emprendimiento y tu presupuesto.
Tu próximo paso
➡️ Aprendé qué comprar (y qué no todavía) con la masterclass abc: Materiales y herramientas para papelería creativa.
Preguntas frecuentes
¿Qué herramientas necesito para empezar en papelería creativa?
Tres: cúter, tijera y regla. Con eso podés cortar, marcar pliegues y armar un montón de productos. Todo lo demás suma comodidad o velocidad, pero no es requisito para empezar.
¿Necesito un plotter para hacer papelería creativa?
No. Con moldes, cúter, tijera y regla se corta y arma casi todo a mano. El plotter tiene sentido más adelante, cuando la producción crece o necesitás cortes muy complejos en cantidad.
¿Necesito una impresora para empezar?
No. Si tenés una en casa, probá con esa; si no, podés imprimir en una gráfica y pagar cada impresión recién cuando ya tenés el pedido. La impresora propia conviene cuando imprimís seguido.
¿Qué herramienta conviene comprar primero cuando quiero invertir?
Depende de qué hagas, pero las que más rinden en un taller de papelería suelen ser una buena pistola encoladora, una guillotina si cortás mucho, y una regla antideslizante con protección para los dedos — esa también te cuida a vos.