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¿Qué impresora comprar para papelería creativa?
No existe la impresora perfecta para todas. Pero sí hay seis cosas que conviene mirar antes de gastar la plata. Te las cuento en orden de importancia.
Por Male De Santos · Rincón de Ideas · · 5 min de lectura
¿Cuál me compro? ¿Cuál es la mejor? ¿Cuál es la más barata?
Debe ser de las preguntas que más nos hicieron en todos estos años.
Antes de que mires modelos: si recién arrancás, no salgas corriendo a comprar. Empezá con la que tenés, o imprimí en una gráfica y sumá ese costo al pedido. Probá qué te gusta hacer, mirá cuánto imprimís de verdad, y ahí invertí.
Una cosa es la impresora que necesito yo hoy y otra la que necesitaba cuando empezaba.
Ahora sí: esto es lo que hay que mirar.
1. Antes que la marca, ¿qué vas a imprimir?
Antes de preguntar «¿Epson, Brother, Canon o HP?», preguntate otra cosa: ¿qué voy a hacer? De ahí sale todo lo demás.
Si vas a hacer cajitas, toppers o invitaciones, trabajás con papeles gruesos: el gramaje es tu tema número uno. Si lo tuyo son stickers y golosinas personalizadas, mirá cómo se lleva con los adhesivos. Y si querés piezas grandes, pesa el tamaño máximo.
Elegí primero el trabajo. Después la máquina.
2. ¿Tinta o láser?
En papelería creativa lo más común es la de inyección de tinta, y es de la que vamos a hablar acá.
La láser tiene lo suyo: trabaja con tóner y no se le tapa el cabezal si queda parada. Pero los papeles compatibles no son los mismos: un adhesivo para inkjet no va en una láser. Si dudás, elegí según los papeles que querés usar.
3. El gramaje: acá se define casi todo
Si tuviera que quedarme con un solo punto de toda esta nota, sería este.
Cada impresora tiene especificado qué peso y qué espesor de papel puede alimentar. Pasarte de ahí es forzar los rodillos, y así es como se rompen.
Y acá viene la pregunta que me hacen todo el tiempo: ¿cómo sé hasta cuánto llega la mía?
Cómo averiguar el gramaje que admite tu impresora
- Buscá el modelo exacto en la etiqueta del equipo. No es lo mismo una L3110 que una L3150.
- Googleá: marca + modelo + «especificaciones», o + «paper weight» si no aparece.
- Entrá al sitio oficial del fabricante, no a un blog que copia datos.
- Mirá el dato por bandeja: muchas admiten más gramaje por la entrada trasera o manual que por la bandeja principal.
Y algo que conviene saber: no todos los papeles del mismo gramaje se comportan igual. Dos cartulinas de 250 pueden tener espesores distintos.
Nunca fuerces una hoja porque «entra». Si entra a presión, no entra. Estás gastando los rodillos a cambio de una impresión.
4. La tinta es tu gasto de todos los meses
Cuando vendés productos impresos no imprimís dos hojas por mes. Por eso el costo por impresión te va a pesar más que el precio de la impresora.
Mirá qué consumible usa, cuánto rinde, cuánto sale reponerlo y si lo conseguís donde vivís. Esa última se subestima y te puede dejar parada una semana.
Hoy casi todas las pensadas para trabajar vienen con tanque de tinta de fábrica: cargás de una botellita y el costo por hoja baja muchísimo.
¿Y ponerle un sistema continuo externo a una de cartuchos? Se hace, pero no todos los modelos lo admiten y puede afectar la garantía. Averiguá antes.
Video Impresoras para candy bar: ¿qué tiene que tener la impresora perfecta?5. ¿A4 o A3?
La mayoría de los productos de papelería entran perfecto en A4: toppers, etiquetas, cajitas, invitaciones, bolsitas.
La A3 da más espacio, pero es otra inversión y ocupa bastante más lugar. No la compres solo porque «es mejor»: si todo lo que hacés entra en A4, te va a quedar mirándote. Y si algún día te cae un trabajo grande, lo mandás a una gráfica.
6. No compres por lo que dice la caja
Comparás dos impresoras, una tiene más DPI y pensás «esta es mejor». No funciona así: la calidad final depende también de la tinta, el papel, la configuración y el archivo original. Un archivo en baja resolución no lo salva ninguna máquina.
Con las funciones pasa igual. Suenan lindas y después no las tocás nunca:
- Wi-Fi: útil, sobre todo si mandás a imprimir desde el celular.
- Escáner: solo si vas a escanear.
- Doble faz automático: en papelería casi no se usa.
- Bandejas extra: sirven si alternás papeles seguido.
La pregunta es siempre la misma: ¿lo voy a usar? Para vos vale más que banque un papel grueso que veinte funciones que no vas a abrir.
7. El checklist antes de comprar
Guardate estas preguntas y llevalas cuando vayas a averiguar:
- ¿Qué productos voy a hacer y qué papeles necesitan?
- ¿Hasta qué gramaje admite, y por qué bandeja?
- ¿Qué tamaño máximo imprime?
- ¿Usa cartuchos o tanque de tinta?
- ¿Cuánto me sale reponer la tinta y dónde la consigo?
- ¿Qué funciones voy a usar de verdad?
- ¿Hay servicio técnico y repuestos donde vivo?
¿Y cuál es la mejor?
No hay una.
Hay una que puede ser la mejor para vos, según lo que hacés, cuánto imprimís y cuánto podés poner. Y tampoco conozco todas las impresoras del mundo, así que no te voy a decir «comprate esta».
Lo que sí puedo contarte es cuál probamos y qué nos pareció.
Reseña Una impresora que probamos y nos gustó: reseña completaEmpezá con lo que tenés
Si estás arrancando, no dejes que no tener «la impresora perfecta» te frene.
Empezá con la que tenés. O imprimí afuera. Cuando llegue el momento de invertir vas a saber qué necesitás por experiencia propia, y no por lo que te dijo alguien en un local.
Primero empezá. Las herramientas las vamos mejorando en el camino.
¿Estás en esa etapa de no saber qué comprar? En el ABC de materiales y herramientas vemos qué necesitás según el momento de tu emprendimiento. Y si querés arrancar por los papeles, tenemos una guía de gramajes gratis.
Contame: ¿qué impresora tenés y por qué la elegiste? Con esto nos ayudamos un montón entre todas.
Male.
